El control eléctrico de malezas es una alternativa innovadora a los métodos químicos y mecánicos para combatir las malas hierbas en la viticultura. Se basa en la aplicación de una corriente eléctrica de alto voltaje (8,000V) que atraviesa la planta, provocando la ruptura de sus células y vasos hasta la raíz, lo que lleva a su destrucción gradual en el transcurso de unos días. Esta tecnología se implementa mediante una máquina compuesta por un generador eléctrico, alimentado por la toma de fuerza del tractor, y aplicadores metálicos que actúan como polos eléctricos. El herbicida eléctrico se aplica bajo la hilera de vides.
Documento n.º: 10_FR_PA_ELECTRICW_BS8
