La selección de variedades de cereales es una estrategia clave para el control no químico de malezas, ya que mejora la competitividad de los cultivos y reduce la dependencia de herbicidas. Al elegir variedades de cereales con características competitivas fuertes, como un crecimiento temprano rápido, un dosel denso y un sistema radicular profundo, los agricultores pueden suprimir de forma natural el crecimiento de las malezas.
