Un cultivar competitivo es una variedad que crece bien en presencia de malas hierbas, compitiendo directamente con ellas por los recursos sin que se produzca una pérdida de rendimiento o calidad del cultivo. Un cultivar competitivo actúa como herramienta de control cultural. La elección del cultivar depende de la flora de especies arvenses presente en cada explotación agrícola. Algunos cultivares inhiben la germinación de las malas hierbas, lo que ayuda a mantener una población más baja, mientras que otras variedades son tolerantes a las especies arvenses, por lo que crecen bien en presencia de estas, aunque esto conlleva el riesgo de que se acumulen semillas de especies arvenses si estas se desprenden.
Documento n.º: 5.UK_FS_BS05_Comp cultivars arable
