El arado es una técnica eficaz para el control de malezas perennes, especialmente durante la fase previa a la siembra. Su efectividad es particularmente notable en las etapas tempranas de crecimiento de las malezas. Sin embargo, a pesar de asegurar un buen control de la vegetación espontánea, presenta algunas desventajas. Bajo condiciones no ideales de humedad del suelo, puede dar lugar a la formación de grandes terrones, lo que hace necesarias operaciones adicionales y costosas para preparar el lecho de siembra.
Documento n.º: 5. IT_PA_Ploughing_BS5
